El futuro no se predice, se financia.

Las decisiones de inversión que tomamos hoy están configurando la estructura moral, social y tecnológica del mundo que heredarán las próximas generaciones.

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Estamos entrando de lleno en la Cuarta Revolución Industrial, impulsada por la inteligencia artificial, la biotecnología, el blockchain y otros avances que transformarán nuestras vidas más profundamente que la política o la cultura por sí solas.

 

En este contexto, no toda innovación es progreso, y cada unidad de capital invertida es un voto sobre la sociedad que queremos construir.

LO QUE HOY LLAMAMOS INVERSIÓN, MAÑANA SERÁ SOCIEDAD

¿QUIENES SOMOS Y QUÉ HACEMOS?

La Fundación Kiatt es una institución sin ánimo de lucro creada por el Grupo Kiatt que trabaja para introducir criterio, análisis y conciencia en el punto de origen de la innovación, allí donde el capital tiene un efecto verdaderamente sistémico.

 

Partimos de una convicción clara: la pequeña parte del capital que se destina a estos proyectos en sus fases iniciales tiene un impacto estructural desproporcionado sobre la sociedad del futuro. Es en ese momento germinal, cuando una innovación apenas empieza a gestarse, donde se decide si será un motor de progreso humano o una fuente de riesgos para la humanidad.

 

Acompañamos a capital público, privado y filantrópico a reconocer y a alinear sus decisiones de financiación temprana con los principios que dicen defender y con el legado que desean dejar.

El Capital
moldea el mundo

El capital moldea el mundo

Desafortunadamente, gran parte del capital sigue anclado en activos que apenas cambian nada.

Velocidad
sin conciencia

Velocidad sin conciencia

Vivimos un cambio de época en el que las tecnologías emergentes reconfiguran silenciosamente nuestra economía, nuestras instituciones y nuestros vínculos sociales.

La ilusión
del progeso

La ilusión del progreso


Lo que hoy parece una decisión técnica de inversión es, en realidad, una decisión de alcance estructural sobre el tipo de mundo que harán posible esas tecnologías.

impacto más allá
del balance

Impacto más allá del balance

Cada sociedad es el reflejo de las inversiones que la hicieron posible y, por eso, invertir en ciencia con responsabilidad es, quizá, la mayor responsabilidad ética de nuestro tiempo.

Financiar
con lucidez

Financiar con lucidez

A este enfoque lo llamamos Capital de Origen: un capital que no solo impulsa proyectos, sino que moldea la sociedad desde su inicio.

la dignidad
en juego

La dignidad en juego

Creemos que el verdadero impacto de un inversor no está en los inmuebles ni en las grandes compañías consolidadas, sino en ese pequeño porcentaje de capital que financia ciencia y tecnología en su origen.

Creemos que el verdadero progreso solo es posible cuando avanzamos sin dejar atrás la verdad, la ética y la humanidad. 

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